El macaco que sólo quería comida

Aproximadamente 115 millones de animales sufren cada año en laboratorios y centros de investigación, según la British Union Against Vivisection. Es un gran negocio del cual aún hay mucho secretismo.

Por Andrea Lizana / Marta López / Patricia Pascual / Laia Tinoco.

¡Comida; por fin! Con el hambre que paso en invierno, qué suerte he tenido. ¡Eh! ¿Qué pasa? ¿Por qué no puedo salir de aquí? No entiendo nada! Sólo quiero comida. ¿Dónde me lleváis? ¡Socorro! ¿Qué es esto? Estoy solo, oigo a mis compañeros y veo mi jungla, pero hay unas barras de hierro que me atrapan. ¿Qué he hecho? ¿Por qué yo? ¿Qué me va a pasar? Quiero comida, sólo eso.

Macacos en proceso de experimentación// D. KOROTAYEV.

Macacos en proceso de experimentación. // D. KOROTAYEV.

Esta situación la viven decenas de miles de macacos al año que se destinan a la experimentación. Los cazadores aprovechan el hambre que pasan en invierno para tenderles trampas con comida y así capturarlos. Los tienen encerrados durante semanas en jaulas de hierro mientras contemplan a escasos metros la vegetación por donde días antes corrían libres y en comunidad. Pero esto sólo es el inicio de una corta vida de tortura.

España usa alrededor de 910.ooo animales para la experimentación de los cuales 354 son macacos, según el informe anual de la utilización de animales en investigación y docencia del 2012, publicado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. China y las Islas Mauricio son los principales exportadores de esta raza para un fin experimental. Entre 2006 y 2012, más de cincuenta mil macacos fueron exportados a otros países de acuerdo con las investigaciones de la Unión Británica para la Abolición de la Vivisección (BUAV).

La tortura es todo el proceso desde que los capturan, no solo la experimentación”.

A través de una investigación de la BUAV, en la que se usaron cámaras ocultas, se observó que en el proceso de caza de los macacos se separan a familias y a madres e hijos recién nacidos. Estos primates generalmente viven en grupos sociales unidos, así que esta separación forzada supone ya una primera experiencia traumática. “La tortura no es sólo la experimentación en sí, sino todo el proceso desde que los capturan”, afirma Sarah Kite, Directora de Proyectos Especiales.Los macacos son exportados con tan sólo diecisiete meses de vida.

Nos centramos en la región de las Islas Mauricio porque es de ahí de donde España importa cerca de dos mil macacos al año con la experimentación como fin, situándose entre los cinco países europeos que más importan, según la base de datos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora.

La exportación es otra fase de la vida de sufrimiento que les espera a estos macacos. Metidos en cajas de madera, a menudo tan pequeñas que no pueden ni ponerse de pie, estos primates deben aguantar falta de ventilación y calores extremos durante viajes de unas doce horas. Investigaciones de la BUAV, Animal Defenders International y otras asociaciones señalan la compañía Air France como la única aerolínia internacional de gran alcance que transporta estos y otros animales destinados a la experimentación y además muchas veces los transportes se realizan en las bodegas de trayectos regulares de turistas.

Este trayecto les lleva a Camarles, en Tarragona, donde se encuentra el mayor criadero de macacos para experimentación en Europa operado por las empresas Noveprim Europe Ltd y Camarney según una investigación de la organización para la defensa de los animales, Igualdad Animal. Allí pueden llegar a estar meses en condiciones insalubres que han sido denunciadas por dicho organismo.

Granja de macacos en Camarles. // IGUALDAD ANIMAL.

“Estos animales curiosos y altamente inteligentes han evolucionado durante milenios dentro de entornos complejos de bosques que son ricos en diversidad y se desplazan de forma natural por amplias áreas. Sin embargo, son mantenidos en recintos cerrados que comprenden poco más que el cemento y las estructuras metálicas”, afirma Andrew Knight, especialista veterinario europeo en ciencia del bienestar, ética y leyes. Y añade: “Es innegablemente cruel”.

 

El destino trágico

Aún no han sufrido lo peor. Tras un tiempo, los macacos son reclamados por Universidades y centros de investigación o bien por firmas como Covance, una de las principales compradoras de macacos de Camarles, que se dedica al test de productos de empresas que los contratan para que prueben su toxicología entre otras cosas.

A pesar de lo que mucha gente piensa, actualmente, la gran parte de experimentación animal no busca una finalidad estrictamente médica, sino militar, según la ONG Libera!. Es decir, causan daños innecesarios a animales con la finalidad de causar una mayor cantidad de daños innecesarios a personas.

Grandes empresas de todo el mundo utilizan a diferentes especies de animales para llevar a cabo todo tipo de experimentación: investigación básica, investigación biomédica, pruebas de productos, educación y formación e investigaciones militares, lo que significa que investigadores de todo el mundo utilizan animales para probar o desarrollar cualquier cosa, desde productos de limpieza, cosméticos, aditivos alimentarios y farmacéuticos, químicos industriales, agroquímicos, comida de mascotas, productos con alcohol, tabaco, según informa FAADA.

En la investigación militar se usa a los animales para probar gases venenosos hasta padecer enfermedades por descompresión. Para evaluar nuevas armas, sufren heridas por explosiones, quemaduras y radiaciones, según la misma asociación.

Se sacrifica a los animales criados que no acaban siendo utilizados para experimentar”.

En numerosas ocasiones, los experimentos pueden causar sentimientos de dolor y pánico a los animales. Esto ocurre cuando los investigadores no utilizan anestesia o usan a los seres de manera brusca. Además, dichos experimentos acostumbran a acabar con la eutanasia, si no ha muerto durante la realización del experimento. A los animales que se les cría para experimentar pero que, finalmente, no son utilizados para este fin, también se les sacrifica.

Durante el experimento, los animales se ven privados de comida, bebida o sueño. Se les aplican irritantes en piel y ojos, pueden sufrir estrés psicológico y llegar a infectarse con enfermedades que a posteriori les provocarán daños cerebrales, parálisis, mutilaciones quirúrgicas, irradiaciones, quemaduras o electrocuciones.

Millones de animales son sometidos cada año a estremecedores experimentos para probar productos cosméticos y sus componentes. Desde perfumes hasta maquillajes, pasando por champús, dentífricos, cremas, tintes o desodorantes. Hace poco más de un año, entró en vigor la prohibición de experimentar productos cosméticos en animales en la Unión Europea.

Otro de los campos en auge en cuanto la experimentación animal es la ingeniería genética. Este tipo de experimentación hace referencia a la manipulación de los genes para la posterior creación de animales transgénicos. Dichas manipulaciones provocan sufrimiento a los animales modificados y muchos métodos utilizados presentan impredecibles resultados. Pueden llegarse a producir miles de animales hasta poder conseguir el individuo deseado. Algunos de ellos sufren reacciones graves que les pueden provocar la muerte.

Macaco fallecido por la experimentación// STOP MALTRATO ANIMAL.

Macaco fallecido por la experimentación. // STOP MALTRATO ANIMAL.

Otros temas relacionados con la ingeniería genética incluyen la clonación, las patentes de animales, xenotrasplantes (trasplante de órganos o tejidos de animales en humanos), y la producción de genes (como por ejemplo que la leche de una vaca lleve vitaminas o farmacéuticos específicos), según FAADA.

Cabe destacar la importancia que suponen los primates en el mundo de la investigación. Son usados para llevar a cabo experimentos que les causarán dolor y sufrimiento y que casi siempre terminarán con su muerte. Éstos sirven, sobre todo, para experimentar en tres campos: investigación médica, toxicología e investigación básica.

Estos experimentos son realmente controvertidos. Una de las razones es la extraordinaria habilidad mental de los primates y su semejanza con la especie humana. A lo largo de tres décadas, se han utilizado miles de chimpancés en experimentación destinada a encontrar una cura para el SIDA y, con esto, se ha descubierto que el SIDA no puede matar a chimpancés, algo que no ocurre con las personas.

Los primates son utilizados para probar medicamentos, se les ponen inyecciones y los obligan a comer, además de inmovilizarlos en sillas de fuerza. También se utilizan en el campo de la neurología, algo que puede comportar la implantación quirúrgica de electrodos en el cráneo del animal.

Algunos ejemplos de la experimentación con macacos de las Islas Mauricio muestran el dolor que pueden llegar a soportar estos animales. En Reino Unido dieciocho macacos fueron vacunados y luego infectados con un virus (el de inmunodeficiencia simia) para probar y ver qué pasaba. Los monos perdieron sangre hasta que murieron después de seis meses de sufrimiento. Otro caso ocurrió en Francia, donde se inyectaron en el cerebro de siete macacos los cerebros licuados de personas o vacas con la enfermedad de las vacas locas. Después de eso, sufrieron temblores, falta de coordinación, pérdida del apetito y aumento de la agresividad y la ansiedad. Finalmente, mataron a todos los monos después de meses de sufrimiento, cuando ya habían perdido el control sobre sus propios cuerpos.

 

El gran debate

A pesar de las controversias que causa la experimentación con animales, muchos médicos e investigadores la defienden como una de las maneras más fiables para descubrir la cura de muchas enfermedades, como por ejemplo el cáncer o el SIDA. Y es que las similitudes genéticas entre los humanos y los animales son muchas, además de que muchos animales padecen enfermedades que también padecemos los humanos, como por ejemplo el cáncer, la gripe, etc. Es por lo tanto, la principal herramienta de defensa que tienen aquellos que apoyan la experimentación animal.

Según Understanding Animal Research, organización cuyo objetivo es demostrar la necesidad de experimentar con animales, la investigación con animales es totalmente necesaria para la evolución médica. Según dicen, el 97% de la investigación con animales en Reino Unido se hace con ratones, peces y aves. Y defienden su punto de vista argumentando que la sociedad británica consume 300 veces más pescado que el utilizado para la investigación. Al igual que el consumo de aves, que sería equivalente a los pollos utilizados en experimentación durante dos siglos. Según la organización, cinco millones de animales son los que se emplean al año para llevar a cabo la experimentación, y solo el 0,2% de éstos son perros, gatos y primates no humanos.

Experimentación de macacos// LIBERA ONG.

Experimentación de macacos. // LIBERA ONG.

La experimentación animal ha obtenido muchos logros a lo largo de la historia, Understanding Animal Research hizo una lista con las investigaciones y curas que se han podido llevar a cabo gracias al uso de animales. Entre ellas, destacan los avances en la investigación contra el cáncer. La proteína Herceptin, de ratón humanizado, ha contribuido según dicen a la supervivencia de muchas personas que padecían cáncer de mama. Además, insisten en que algunas enfermedades, como la viruela, han sido erradicadas gracias a este tipo de investigación. Entre otros de los datos publicados en el artículo, cabe destacar que la investigación con animales ha favorecido al desarrollo de algunas vacunas esenciales hoy en día, como lo son la de la tuberculosis, meningitis o el virus del papiloma humano (VPH). Además, la experimentación con perros y conejos fue lo que llevó a los investigadores a conocer la insulina para la diabetes.

Las similitudes entre los animales y los humanos son de gran provecho para realizar avances en ciencia y probar productos, pero estas similitudes también suponen que los animales son capaces de sentir el dolor, el frío, el miedo, el estrés y el hambre como nosotros.

Los animales pueden sentir dolor y sufrimiento como los seres humanos”.

Peter Singer, profesor de Bioética, afirma que estos animales tienen sistemas nerviosos como los nuestros, que responden como los nuestros cuando el animal se encuentra en circunstancias en las que nosotros sentirí­amos dolor. “Si no dudamos que otros humanos sienten dolor, no deberí­amos dudar que otros animales también lo sienten”. Pero la realidad es que más de 115 millones de animales sufren dolor, estrés o miedo por la práctica de la experimentación. Una cantidad que muchos defensores de los animales consideran totalmente desmesurada.

En el caso de los macacos, varias investigaciones han revelado los horrores que sufren en los laboratorios. Sólo el encierro en jaulas pequeñas individuales sin nada más que hierro, ya supone un shock tan grande que puede acabar provocando la muerte del primate tal y como se afirma en el informe del uso de primates en experimentos de la BUAV. Oyen los chillidos de sus compañeros, no tienen ningún tipo de enriquecimiento ambiental, y una vez empiezan a experimentar con ellos, se pueden pasar meses con temblores y otros síntomas. Aunque cada vez se imponen normativas más restrictivas en este campo, su cumplimiento no es efectivo y además los primates necesitarían de una normativa específica por su aún mayor semejanza a los humanos.

 

Alternativas pretendidamente éticas

Los investigadores intentan buscar alternativas, pero tal y como dice Myriam López Blanco, periodista experta en salud, “ciertos protocolos son todavía insustituibles”. Incluso, desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas se preocupan en definir bien el término alternativas. La idea previa que percibe cualquier persona al leer la palabra alternativa es la substitución de animales por otros métodos de investigación eficaces. Sin embargo, afirman que “las alternativas deben entenderse como un comportamiento ético en relación a los animales cuando se lleva a cabo un proyecto de investigación”.

La experimentación animal es un tema muy delicado en el que confluyen intereses y diferentes opiniones. Hay empresas de cosmética interesadas en seguir experimentando con el fin de conseguir el resultado deseado. Por otro lado están los investigadores que están empezando a emplear alternativas, motivados por la ética y los costes, cada vez más altos que supone experimentar con animales. Estos últimos se basan en las 3R: reemplazar, reducir o refinar. Reemplazar significa sustituir el animal por otro método. Según el Centro de Documentación de Bioética de la Universidad de Navarra, esta opción es la más difícil de conseguir, pero no tiene porqué ser imposible.

El ser humano y el animal no reaccionan siempre igual ante los productos testados”.

En el caso de que no se pueda sustituir el animal, los investigadores intentan disminuir los ejemplares usados en cada prueba. Nos explican que las farmacéuticas, empiezan a usar el método de “cultivos tisulares” para las pruebas previas, aunque en el experimento final deben usar a un animal. El cultivo tisular es el método in vitro mediante el crecimiento artificial de tejido. Por último, la tercera R se refiere a refinar y se aplica cuando no pueden reducir el número de animales a experimentar. Es cuando intentan disminuir el dolor provocado. En el momento en que más suelen sufrir los animales es cuando los atan y los ponen en jaulas para realizarles la experimentación. Una solución es implementar medidas de protección que no lesionen al animal.

“El problema es que la experimentación animal no ha funcionado y ya es hora de dejar de marear la perdiz. Necesitamos concentrarnos y adaptar nuevas metodologías”, afirma el doctor Elias Zerhouni, director del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos.

Una de las principales alternativas es la experimentación in vitro, donde crean órganos o partes del cuerpo del ser humano en vez de utilizar animales para realizar las pruebas necesarias. Es un método más económico y eficaz porque, como afirma el Instituto Wyss de Harvard, la mayoría de medicamentos pasa las pruebas de control testadas a animales. Sin embargo, han ocurrido casos que al aplicarse ese mismo medicamento a un humano, ha resultado ser tóxico. Esto nos demuestra que el ser humano y el ser animal no reaccionan siempre igual ante los productos de experimentación.

Macaco enfermo por el proceso de experimentación// EXPERIMENTACIÓN CON ANIMALES.

Macaco enfermo por el proceso de experimentación. // EXPERIMENTACIÓN CON ANIMALES.

“Este es un ejemplo de cómo la innovación de hoy puede producir un modelo más humano y seguro para entender cómo funcionan las enfermedades sin necesidad de provocar sufrimiento a los animales”, afirma la doctora Katy Taylor, consejera científica de la Unión Británica por la Abolición de la Vivisección.

La otra alternativa con más posibilidades es el modelo in silico, más conocido como modelo informático. Estos simulan la biología humana y la progresión de desarrollar enfermedades. Estudios que se han hecho sobre estas nuevas alternativas aseguran que este método puede llegar a predecir cómo reaccionará el cuerpo humano a ciertos medicamentos o productos, según informaciones de la PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales) y no sería necesario el uso de animales en ningún momento de la fase de experimentación.

Toda esta situación plantea un gran conflicto de intereses entre las grandes empresas y el mundo científico contra los defensores de los animales y otros sectores de la sociedad. Lo cierto es que ambos tienen razones suficientes, por lo que un punto medio supondría un gran paso en la protección de los animales. No hay que olvidar que cada año sufren y mueren más de 115 millones de animales que sólo querían comida.

 

Si quieres saber más…

 

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