“Los perros de exposición viven como reyes”

MAITE GONZALBO, presidenta de la Unión Canina Cinéfila de Cataluña.
Por Patricia Pascual / Laia Tinoco.

Las exhibiciones caninas, popularmente dichas como ‘concursos de belleza para perros’, están envueltas de suposiciones y mitos. ¿En qué consisten realmente? ¿Cómo lo ve la gente que lo vive desde dentro? Hablamos con Maite Gonzalbo, que ha obtenido 24 Campeonatos del Mundo y más de 517 títulos en 56 países, es juez internacional en este sector y actual presidenta y miembro fundador de la Asociación Canina Unión Cinéfila de Cataluña.

Maite Gonzalbo, Presidenta de la Asociación Canina Cinófila de Cataluña// LAIA TINOCO.

Maite Gonzalbo, Presidenta de la ACCC // L. TINOCO.

¿Cuál fue el motivo que le llevó a formar parte de exposiciones caninas? Empezamos teniendo un perro y nos aficionamos a las exposiciones. Hay un perfil de personas aficionadas en meterse en todos los líos del mundo; una de esas soy yo, desde asociación de padres, sindicatos, partidos políticos, lo que sea. Empecé a colaborar en exposiciones caninas y a criar muchos perros. Me divorcié, me casé con otro con más perros todavía y una cosa fue llevando a la otra. Estoy en el mundo del perro desde el año 87, ahí fue cuando me compré mi primer perro para exposición y empecé a concursar, desde el 87 al 2002 que fue cuando ya me hice juez internacional. Han pasado muchos años de aprendizaje en los que he visitado muchas exposiciones. Siempre digo que en una exposición, menos de perro, he hecho de todo.

¿En qué consisten las exposiciones? El perro se analiza morfológicamente. Cómo es el perro respecto a ese estándar. Forma del cráneo, forma de ojos, está todo marcado. El más parecido al ideal que ese juez busca, es el que en teoría va a ganar. Como no hay ningún perro perfecto, uno le dará más importancia a la expresión de ojos y otro a que tenga una espalda correcta o un movimiento bueno, porque si no siempre ganaría el mismo. El temperamento cuenta mucho. Un perro que no está bien y se encoge, no lo ves igual que un perro que está seguro de sí mismo y con alegría. Son muy expresivos. El perro se mide depende del tamaño. Se pone en una mesa y haces que se mueva, tú ya lo ves todo. Un perro que no tenga una boca como la que tiene que tener, no se considera apto para la cría. Es mucho más exigente que los humanos. Si es hijo de campeones, ya te garantiza que cumplirá una serie de características físicas y psíquicas. Ahora la gente no está criando perros porque no se están vendiendo.

El mundo de la exposición quiere a sus perros desde que nacen hasta que se mueren”.

Las personas que participan en exhibiciones, ¿se suelen dedicar solo a ello? El mundo de las exposiciones es prácticamente amateur. Hay muy poca gente que vive de vender perros. Lo que sí es normal es que la gente se compre un perrito y se enganche en esto. Lo primero que hacen es cambiar el coche, porque para llevar a los perros no les va bien el que tenían. Luego cambia la casa; a veces, de mujer o de marido; y luego, termina poniendo un negocio relacionado como una peluquería o una tienda de animales. Hay también mucha gente que está cinco años y se va. Pero casi todos llevamos mucho tiempo en esto y nos conocemos. Criadores profesionales hay muy pocos, pero sí en el ramo de residencias caninas, etc. En España somos más de trescientos jueces, pero realmente jueces, que juzguemos muy a menudo y que salgamos fuera, no creo que seamos más de una docena. Los demás tienen una invitación al año o dos. También nos encontramos que no tienen suficientes razas para que la gente los invite.

¿Qué ha estudiado para ser juez? He tenido que estudiar mucho, ser juez es muy complicado. Cada raza tiene un estándar que marca cómo debe ser un perro de orejas a rabo y eso nos lo tenemos que aprender de memoria, además de saber los problemas de la raza. Yo soy una persona que he trabajado y estudiado mucho, y he suspendido muy poco, ahora mismo estoy autorizada todavía no para doscientas razas y son más de quinientas. Es muy difícil ser juez de perros en estos momentos en España. En otras épocas, alguien que tenía un perfil de criador famoso o de persona reconocida le podían autorizar ser juez. Actualmente es una carrera larga y complicada. En nuestro país es muy difícil que alguien llegue a ser juez de todas las razas antes de tener sesenta años.

¿Qué le aporta dedicarse a esto? Soy una persona con muchas inquietudes, muy curiosa y me gustan mucho los perros. Gracias a ellos estoy viajando constantemente y tengo amigos en todo el mundo. Uno acepta una invitación a un concurso por tres cosas: porque te interesan los perros de esa raza, que pueda haber una calidad especial en un país; o porque te apetece visitar ese país; o bien porque tienes amigos allí. Cuando no se da ninguna de esas tres circunstancias es muy difícil aceptar esa invitación, porque es algo que hacemos gratis. Nos pagan los gastos y en estos últimos años recibimos unas pequeñas cantidades de bolsillo que son insignificantes. Al fin y al cabo, para perder tus fines de semana y desplazarte, algo te tiene que aportar.

¿Con la crisis ha disminuido la participación en exposiciones? Se ha parado mucho más la cría que el ir a exposiciones. Lo que pasa es que quizás la gente elige más los sitios dónde va. Antes la gente apuntaba más perros y ahora alguno menos. Esto es como las pistas de esquí. Si hay nieve, la gente va a esquiar. Ya tienen la costumbre. Sin eso no saben qué hacer los fines de semana. Es un motivo de vida.

Raza con la que Maite Gonzalbo ha ganado más campeonatos, Terrier Yoshi // RANDY SON OF ROBERT.

Raza con la que Maite Gonzalbo ha ganado más campeonatos, Terrier Yoshi // R. SON OF ROBERT.

¿Por qué quedan excluidos los perros que no son de raza? Porque nuestra asociación se dedica a fomentar la pureza de las razas, lo que marca un estándar. Los cruces no son nuestro cometido, porque estos, además, nunca son elegidos. Los perros se cruzan porque sí y los abandonos son muy superiores en perros cruzados. Los únicos que cruzaban, a veces, eran los cazadores, pensaban que tendrían así las mejores características de cada raza. Sin embargo, los cazadores y nosotros, aunque nos respetamos, tenemos visiones distintas. El mundo de la exposición quiere a sus perros desde que nacen hasta que se mueren. No se hace tanto por funcionalidad.

¿Hasta qué edad se suelen inscribir perros para exposiciones? Tenemos la clase veterana que en nuestro país es a partir de los siete años y en otros países a partir de ocho. Así que pueden inscribirlos mientras quieras. A algunos perros sí que les encanta seguir saliendo, porque el perro que es de exposiciones le gusta. Hay otros a los que no les gusta ir y difícilmente van a ganar nunca. La gente que va unas cinco veces y no gana, normalmente deja de ir con ese perro. A la gente lo que le gusta es ganar. Lo dejarán en casa y llevarán el que tenga opciones de ganar. Los mismos criadores ya seleccionan y escogen al mejor. En cambio, los que no son criadores van a eventos más pequeños a pasar la mañana de un domingo. Es un mundillo.

¿Cómo se educa a los perros? Como se educa a los niños, es muy parecido.

¿Hay diferencia entre la educación que recibe un animal de compañía y la que recibe un perro de exposición? Cada perro es distinto. Hay perros que necesitan un trabajo físico y perros de mucha musculatura, como los chicos que están mediodía en el gimnasio. Ahora mismo tenemos casi  quinientas razas distintas de perros y hace que haya una tipología absolutamente diferente. En una exposición de morfología, que no nos gusta llamarla de belleza, pedimos que sean animales equilibrados en todas las razas. El perro ganador será un perro con un buen temperamento, y eso ya le tiene que venir a él de por sí. No es difícil educar a un perro para una cosa o para otra. Lo que sí hay que tener en cuenta es que hay perros que necesitan mucho arreglo de pelo, otros necesitan ejercicio y luego hay muchos que les pegan un baño el día de antes y ya están listos, junto con los cuidados básicos y evidentes que son para la salud del animal.

Con golpes, a un perro no lo enseñas nada, es absolutamente contraproducente”.

¿Se ven diferencias entre los países? Absolutamente. De todo tipo. Hay razas que están a mucho más nivel en un país que en otro. No es lo mismo juzgar perros en Finlandia, que este año se hará allí el Mundial y van a participar unos veinticinco mil, que en Chipre, donde en general no les gustan los perros. No es lo mismo juzgar doscientos, que dos mil, que veinte mil.

¿En qué situación está España en comparación con otros países? El problema que tenemos aquí es que a los españoles no nos gusta competir. Por naturaleza, nos gusta ganar. Como cuando vamos a una exposición, “nosotros ganamos”, “nosotros somos campeones”; y, a veces, se olvidan del perro en este aspecto. Los españoles invierten y han invertido mucho dinero en traer a los mejores perros de donde los ha habido. En España no tenemos exposiciones muy grandes, la más grande se hace en Madrid, donde podemos llegar a los tres mil o cuatro mil perros. Pero, a la hora de la verdad, tenemos mucha más calidad que nuestros vecinos los franceses, que aunque tengan más cantidad de perros en exposiciones tienen peor calidad. Es decir, tenemos una calidad muy alta para la poca cantidad que tenemos. Pero es por eso, porque para el español lo importante no es participar y pasar el fin de semana, sino ganar. Y para ganar tienes que tener buenos perros.

¿Qué tipo de personas participan en estos concursos? De todo, el mundo del perro es como un corte vertical en la sociedad española. Nosotros siempre nos relacionamos con personas de una clase social parecida a la nuestra. En cambio, en perros, muy humildes no pero yo sé de gente que va a una exposición, se hace unos kilómetros y se queda durmiendo dentro del coche porque pagar un hotel le va mal. E incluso la tía del Rey era criadora y el Rey ha tenido perros. Digamos que hasta en las más altas esferas. Pero no, en el mundo de los perros no se acostumbra a hablar ni de dinero, ni de política, ni de religión.

Las exposiciones no están igual vistas por la población española que como lo veis vosotros porque no se promociona lo suficiente. ¿Sólo se da una fotografía que no es exactamente lo que se ve en las exposiciones, no crees? Quizá se podría dar más promoción, pero hay muchas aficiones en el mundo y no tienes porqué conocerlas todas, y menos si no te interesan. Sí que de vez en cuando puedes ver algún programa en televisión. Aquí en Barcelona en 2004 hicimos el Campeonato de Europa, vino muchísima gente a verlo, porque además lo hacía La Fira y puso mucha publicidad. No a todos nos tiene que gustar lo mismo, y normalmente el que es animalista ya se preocupa de saber las cosas que harán en sus distintas versiones. Nosotros lo que hacemos es morfología y dentro lo que hacemos es coger los mejores ejemplares para la cría.

// LAIA TINOCO

Maite Gonzalbo atendiéndonos junto a una mesa de cristal con el dibujo de su raza favorita.// L. TINOCO.

En cuanto al cuidado de estos animales, ¿hay maltrato en el adiestramiento? No creo, no es posible que haya un maltrato. El perro tiene que estar en un ring contento y feliz; si no, en cuanto te ve, se agachará. Entonces, puede haber maltrato.

Existe la creencia de que para enseñar a un perro se puede hacer mediante los golpes. Esos serán los que tratan a su mujer y a sus hijos a golpes también. Con golpes, a un perro no lo enseñas nada, es absolutamente contraproducente.

Se deduce, entonces, que no habréis tenido problemas con ninguna asociación animalista. Nosotros nos llevamos bien, porque, normalmente, perros de raza abandonados no suele haber, a no ser que tengan algún problema de temperamento. Hubo un mayor número de abandonos cuando salió la ley de animales peligrosos, porque empezaban a pedir cosas que la gente con la crisis… hubieron descerebrados que abandonaron perros. Pero, justo el mundo de las exposiciones caninas, la mitad están locos con los perros; son capaces de quitarse la comida para dársela al perro. Los perros de exposición viven como reyes. Sin embargo, el abandono no tendría que existir; para radicarlo, hace falta educación.

¿Hablamos de gente que ama a los animales y no a beneficio personal? Claro, gente que ama a los animales. Pese a que siempre hay una parte de la gente de “yo soy campeón”, gente que no ha conseguido ese estatus en su vida personal y que no ha triunfado en nada, y a través del perro sale en una revista y en Facebook. Siempre hay un poco de vanidad personal, claro que sí. Pero yo no conozco prácticamente a nadie que esté en este mundo y no sienta gran pasión por los animales.

En cada palabra Maite nos muestra su pasión por los perros. En el despacho en el que nos encontramos con ella hay una mesa central en la que se ve dibujada una de las razas que ella cría. Su gran pasión ha guiado tanto su vida profesional como su vida personal.

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