“La caza con galgos se considera un gran negocio y su tortura una tradición”

SARA BLASCO, creadora de la asociación Proyecto Galgo.

Por Andrea Lizana / Marta López.

Cada año se abandonan unos 60.000 galgos, de los que sólo se rescatan unos 15.000. En España es tradicional utilizar estos animales para cazar. Una vez terminada la temporada de caza, cuando los galgos no sirven más para desempeñar esta función, son abandonados e incluso torturados hasta la muerte. Desde las protectoras de animales y asociaciones se busca la prohibición de esta modalidad de caza en España, el único país en el que aún está permitida. Es por eso que decidimos contactar con Proyecto Galgo , una asociación que rescata a estos animales. Sara Blasco, creadora de la asociación, nos cuenta su experiencia y su relación con los galgos que, literalmente, la han enamorado.

"Los Galgos me han enamorado literalmente" // Sara Blasco.

“Los Galgos me han enamorado literalmente”. // S. BLASCO.

Lo primero que queremos saber es algo que no acabamos de entender. ¿Por qué cuando abandonan a los galgoslos maltratan brutalmente? ¿Por qué no sólo los abandonan y ya está? Las explicaciones que suelen dar sus dueños, cuando las dan, porque muchas veces ni lo reconocen, es que es una tradición. Castigan a los perros porque no cumplen con el objetivo que ellos tienen previsto. Es decir,  crían a estos perros para que sean muy buenos cazadores y cuando el animal no caza bien, se deshacen de él siguiendo la tradición de matarlo, costumbre que pasa de padres a hijos.

¿No hay ningún tipo de sanción? Es muy complicado que acaben sancionando a una persona porque primero tienes que demostrarlo. A veces es difícil de denunciar y, además, con el tema del maltrato animal hay una especie de vacío en el que no se acaban cumpliendo las pocas leyes que hay. No estamos respaldados. Si la gente tuviera miedo y dijera: “No voy a maltratar a los animales porque si me pillan se me cae el pelo”, esta situación no sería tan exagerada como lo es ahora.

De hecho, España es el único país dónde no está prohibida la caza con galgos. Sí, y como va pasando de generación en generación, siguen los niños pequeños. En el reportaje Febrero, el miedo de los galgos me sorprendió mucho ver a niños de tres o cuatro años con una liebre colgada en el hombro como si fuera un trapo. Son niños pequeños que no sienten ninguna pena, no ven a los galgos como animales y crecen con esa mentalidad. La caza en este país está bien vista. Se han recogido firmas y se han puesto denuncias, pero por más que nos esforcemos parece que no nos quieran escuchar, lo que es una pena porque en España se caza muchísimo. Yo lo prohibiría directamente pero no interesa. El Rey es el primero que caza como hobby, y hay políticos que habitualmente van a cazar como deporte. Además, económicamente es un mundo muy rentable. Por un galgo campeón, se pueden llegar a pagar 3.000 euros. Pero en el momento en el que se acaba la vida útil de ese animal, ya no vale nada para ellos y, como mucho, lo mantendrán para criar.

¿Qué influencia ha tenido en esto la aparición de asociaciones como Proyecto Galgo? ¿Se han reducido los abandonos y maltratos? Las asociaciones que rescatamos galgos intentamos mentalizar a la sociedad de que no los maltraten. Si por el motivo que sea ya no les son útiles, deberían ver que son seres vivos y pueden regalarlos, o contactar con las protectoras para que les ayuden a encontrar una nueva familia al animal, pero que no sean brutos y los maltraten.

Lo que hacen cada vez más los galgueros es recurrir a protectoras y perreras para dejar allí a los galgos. Aun así nos sorprende el hecho de que no tengan ninguna especie de cariño hacia el animal. Es raro encontrar un galguero que se lleve a su galgo a casa, tiene que haberle costado mucho dinero o haberlo tenido durante muchos años. Normalmente todos están en zulos y jaulas para evitar que sean robados, pero no tienen ningún vínculo afectuoso, y a mí me sorprende. Están orgullosos de sus victorias y los cogen en brazos cuando ganan, pero no quieren al animal más allá de eso.

¿Con los medios de comunicación también sentís un vacío? Normalmente los medios denuncian casos muy concretos y graves, lo que llama la atención; pero hay casos de abandono y maltrato a galgos diariamente. Se recogen animales en estado muy grave cada día, y eso no sale en los medios; sólo casos muy concretos de asociaciones grandes. Sin embargo, aunque no sale todo lo que ocurre, lo que salga está bien.

Es imposible ayudar a todos los galgos: preferimos salvar a pocos y saber que lo estamos haciendo bien”.

¿Cómo nace Proyecto Galgo? Hace dos años que empezamos con la asociación, pero ya hacía ocho que éramos voluntarios y casa de acogida. La muerte de una de las galgas que teníamos me afectó mucho y para superarlo decidí seguir ayudando aún más. Al principio lo hicimos como particulares pero era caro y difícilasí que  una asociación pequeña: diseñamos la web, e íbamos recogiendo galgos, pero siempre acorde con nuestras posibilidades. Sabemos que es imposible ayudar a todos los galgos. Si en dos años hemos ayudado a diez, hemos hecho todo lo que hemos podido con esos diez. Prefiero pocos pero bien cuidados.

"Sin grandes ambiciones vamos ayudando tanto como podemos", afirma Blasco. // Imagen propia.

“Sin grandes ambiciones vamos ayudando tanto como podemos”, afirma Blasco. // M. LÓPEZ.

Cada vez hay más asociaciones protectoras de galgos. ¿Tenéis relación con ellas? Sí, normalmente lo intentamos. El objetivo es el mismo para todas, pero al final somos personas y nos llevamos mejor con unas que con otras. A veces también hay enfrentamientos, es un poco como competencia, algo que no debería ser así. Ahora también quieren hacer una federación de protectoras de galgos, para tener más peso, pero aún está ahí en proceso.Como asociaciones deberíamos ponernos de acuerdo y estar más unidos. Casi todos hemos salido de una misma asociación y hemos ido creando las nuestras.Las primeras asociaciones que salieron fueron SOS Galgos y Pro Galgo Tarragona; y cuando voluntarios de SOS Galgos no estuvieron de acuerdo con la asociación, se fueron y crearon otras asociaciones. Yo misma empecé en SOS Galgos.Estoy en contacto con Galgos 112, Pro Galgo y De Galgos para actuar conjuntamente. Por ejemplo, cuando se da el caso de que un adoptante no es apto, nos avisamos para que así esta persona no lo intente en otras asociaciones, cosa que ha pasado algunas veces.

¿Y por qué, a diferencia de otras, decidisteis acoger perros en vuestra casa? Mantener un refugio es mucho dinero, y además creo que los animales se recuperan mucho mejor en una casa, donde conviven con personas, que no en la jaula de un refugio. Creo que las casas de acogida son geniales pero nos cuesta encontrar gente que quiera hacerlo, la gente debería pensar no tanto en lo mal que lo pasarán cuando el animal se vaya sino en el bien que le hacen durante ese tiempo. Además, la asociación proporciona comida, cama, abrigo y juguetes para el perro a las casas de acogida, y también todos los tratamientos que el perro pueda necesitar.

¿Cómo encontráis a estos galgos abandonados? En las zonas de España donde hay caza de liebre. La gente que vive allí contacta con nosotros cuando ven algún galgo y nos lo envían. También hay perreras que nos entregan alguno cuando no dan abasto. Pero sí, son de fuera de Cataluña, porque aquí lo único que podemos recoger son galgos ya adoptados que por algún motivo han sido abandonados o se han escapado. Como aquí no hay caza, no existe este problema.

Una vez recogéis los perros, lo primero es la recuperación física y mental de éstos. ¿En qué consiste? Los perros siempre llegan a mi casa; los baño, los desparasito y los llevo al veterinario para ver cómo están de salud. Una vez les hacemos las analíticas, miramos si tienen alguna enfermedad contagiosa y buscamos una casa de acogida temporal para ellos. Si hay que darles medicación, o hacerles curas, se hace en la casa de acogida mientras buscamos una familia adoptiva.

La recuperación psíquica consiste en intentar quitarles los miedos que puedan traer. Trabajamos para que se deje acariciar o para enseñarle a bajar escaleras ya que en muchas ocasiones es la primera vez que lo hacen. También descubren los espejos, con los que siempre se quedan muy perplejos porque nunca antes se han visto reflejados.  Hay que enseñarles a que hagan sus necesidades fuera de casa, a no romper las bolsas de basura, algo a lo que están acostumbrados para conseguir comida…, pero aprenden muy rápido.

Tienen que aprender a convivir con muchas cosas como ruidos de autobuses, patinetes, niños.

¿Por tanto, todos lo galgos son recuperables? Podría haber algún caso en que el animal tuviera una agresividad muy fuerte por el miedo. No son nada agresivos; pero sí que es verdad que, si han sido muy maltratados, su respuesta puede llegar a ser violenta. Pero yo creo que sí, que todos los galgos son recuperables.

"Nos gusta participar en eventos animalistas sobre todo para concienciar a la gente", dice Sara Blasco. // Sara Blasco.

“Nos gusta participar en eventos animalistas sobre todo para concienciar a la gente”. // S. BLASCO.

Una vez recuperados los galgos, ¿el siguiente paso es buscar una familia adoptiva? Sí, la gente se está concienciando cada vez más con esta raza y esta problemática. Además, estos perros se adaptan fácilmente, les gusta estar en casa y conviven muy bien con niños, y la gente piensa: ¿por qué no adoptar un galgo en lugar de un yorkshire o un dálmata? Cada vez se adoptan más galgos.

En nuestro caso, cuando alguien quiere adoptar nos envía una solicitud de adopción, la leemos, hablamos, y hacemos una visita a domicilio. En estos pasos tenemos que ser capaces de ver que la familia sea buena para el animal. Muchas veces pensamos que podrían haber mentido, o a lo mejor se nos ha escapado algo. Por eso lo que hacemos es primero dar el animal durante un mes a modo de prueba tanto para la familia como para el perro, porque puede ser que la familiasea buena pero que el perro no se lleve bien con sus otros perros, por ejemplo.

Intentamos dar todos los animales en Cataluña porque nos gusta seguir sabiendo de ellos, tener contacto con las familias, que las propias casas de acogida tengan contacto. Porque si se van al extranjero, ya no sabemos más de ellos y eso nos duele. Nos gusta que la casa de acogida pueda recibir fotos; e incluso, si la familia se va de vacaciones, que le puedan dejar el perro a ellos si ambos quieren.

 Los perros son muy vulnerables, dependen de las manos en que caigan”.

¿La familia adoptiva de un galgo debe tener algunas características concretas? A veces en la visita a domicilio hemos visto que no era adecuada. Hay gente que no lo entiende y dice que, aunque no sea perfecta, estará mejor que abandonado. Pero intentamos tener poquitos perros para darlos a familias responsables, no sólo darlos porque estarán mejor con ellos que en la calle. No queremos familias que no estén casi nunca en casa, que tengan al perro en el jardín pasando frío, que lo que quieran es criar para beneficiarse, o que no conozcan realmente cómo tratar a esta raza. Sin embargo, con unos mínimos, no hay problema. Nosotros hemos visto incluso a una señora con silla de ruedas y con un galgo que la acompaña siempre. No sólo buscamos familias, sino familias responsables con las que el perro pueda tener una vida de calidad, porque si n,o luego, todo el trabajo que hemos hecho antes de darlos habrá sido en vano.

¿Alguna vez una familia os ha devuelto el galgo adoptado? Nos devolvieron una galga. La perra tenía una enfermedad que en principio era fácil de curar, pero se complicó y nos la devolvieron. En nuestro cuestionario previo a la adopción preguntamos si en caso de enfermedad grave podrían afrontarlo y respondieron que sí, pero una vez se dio el problema no fue así. Al final la enfermedad se complicó y la perrita murió, pero estoy contenta de que al menos la perrita estuviera muy acompañada con nosotros hasta el final porque con otra familia no sabemos cómo hubiera sido.

Sara Blasco nos ha encantado con su pasión y entrega por los galgos. // Imagen propia

Sara Blasco nos ha encantado con su pasión y entrega por los galgos. // M. LÓPEZ.

¿A parte de la recuperación y adopción de galgos, ¿qué otras acciones realizáis? Nosotros participamos en eventos animalistas, como desfiles de animales en adopción o actos para fomentar la esterilización de los animales y la tenencia responsable.

Y aparte, para darnos a conocer y recaudar fondos, realizamos mercados de segunda mano, ferias de comerciantes, etc. Si la asociación creciera, nos gustaría poder organizar campañas en colegios. Siempre he dicho que se pueden lograr muchas cosas pero falta gente motivada e involucrada.

¿Qué significa para ti ayudar a los galgos? Yo es que los quiero muchísimo, veo que son animales que sufren mucho y están desamparados y conectan muy rápido con nosotros, son muy sensibles. No sé explicarlo, la verdad es que hay mucha gente a la que le cae un galgo en sus manos y se queda como hechizado. Hay gente que dice que tiene galguitis. Lo pasan tan mal y les hacen tanto daño, que creo que es injusto. Yo creo que nunca se me irán las ganas de ayudarles, me veo ya para siempre haciendo esto. Es como un círculo que cada vez va más allá: empecé con un galgo y ahora tengo una asociación.

Cada vez son más las asociaciones que, como Proyecto Galgo, quieren poner fin a los maltratos y torturas de esta raza. Es por ello que están proliferando todo tipo de campañas para prohibir esta modalidad de caza en España, de la misma manera que se ha hecho en todos los países europeos. Poco a poco se va avanzando pero aún queda mucho camino por recorrer.  El objetivo se resume en una frase: “Galgos de casa, no de caza”.

 

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