Leonardo Anselmi: “El zoo y el acuario son nuestras grandes vergüenzas”

Por Andrea Lizana.
"Yo siempre pienso: voy a actuar como lo haría la buena persona", nos dice Anselmi // Andrea Lizana.

“Yo siempre pienso: voy a actuar como lo haría la buena persona”, nos dice Anselmi // A. LIZANA

“Desde pequeño me volvía loco con los animales. A los catorce años empecé a recoger cachorros abandonados, los bañaba, los llevaba a un veterinario que los vacunaba barato y el domingo los regalaba en los parques hasta convertirlo en una tradición allí en Rosario (Argentina), mi ciudad”. Ahora, con 38 años, Leonardo Anselmi junto a la ONG Libera, ha logrado eliminar las corridas de toros y erradicar casi por completo el uso de animales en circos en Cataluña y actualmente lucha por reconvertir el zoo de Barcelona.

Me recibe en las oficinas de la asociación y me las muestra antes de sentarnos a charlar. “Que bueno que los nuevos periodistas estén concienciados con este tema”, dice; “en la vieja escuela no tanto”, añade con tono irónico. Le veo con ganas de hablar y sin más dilación me explica entusiasmado su última hazaña.

“Con la campaña Libera a Susi surgió nuestra relación con el zoo. Al morir Alicia, la elefanta compañera de Susi, pedimos que Susi fuera trasladada a un santuario porque ya no podía vivir sola. Estaba empezando a desarrollar problemas psicológicos y físicos. Para romper con la seriedad lo ejemplifica irónicamente: “Si una elefanta se mueve de lado a lado verás que la madre le dice al niño ‘Mira qué contento se pone de verte que baila’; pues no, en realidad está loco”.

“Primero con el PSC y ahora con Sònia Recasens, de CIU, la dinámica es la misma: nada de diálogo. Trajimos a Joyce Pull, la mayor científica mundial en el ámbito de los elefantes, y de casualidad nos recibieron el zoo donde el veterinario jefe Hugo Fernández nos consternó con su actitud violenta al estrellar el walkie-talkie en la mesa después de que la científica le dijera que una persona que cree que los animales no tienen emociones ( afirmaciones que hizo en la contraportada de La Vanguardia ), no puede estar a cargo de ellos”, y añade aún más exaltado, “la propia Reina Sofía envió una carta al Ayuntamiento y no recibió respuesta”.

La mejor respuesta que nos da el ayuntamiento es el silencio. No recibimos ayuda”.

 Las duras explicaciones sobre la situación del zoo se ven salpicadas por el humor y la ironía rompiendo el silencio de las oficinas un lunes por la mañana. “Nos hemos dado cuenta que,  evidentemente, no era un problema de que no supieran tratar el caso de una elefanta sino un problema de valores de un zoo que está más enfocado a ganar dinero que a dar bienestar a los animales. Descubrimos los sótanos del zoo, donde vimos animales que nunca han visto la luz y que ni siquiera constan en los registros”.

El actor M.A.Silvestre (en la foto con la elefanta Susi) es uno de los muchos apoyos de esta campaña // TV Animalista.

El actor M.A.Silvestre (en la foto con la elefanta Susi) es uno de los muchos apoyos de esta campaña // TV ANIMALISTA

Leonardo para la conversación,se queda unos segundos en silencio y me lanza una reflexión: “De dónde vienen los zoos?”, me lo planteo y me responde rápidamente: “Los zoos eran un símbolo imperialista, un espacio donde se mostraban los animales que el imperio había cogido de los territorios dominados”, y sentencia, “hoy siguen siendo lo mismo, una muestra de imperialismo, pero de humanos contra animales, y lo defienden con tres excusas carentes de razones.

Defienden que son un semillero educativo, que preservan las especies y que realizan investigación científica. Bien pues, la investigación que realizan no sirve porque se hace con animales en cautividad con comportamientos evidentemente distintos a los animales en libertad; tampoco el zoo sirve para conservar especies, tan sólo el 0,07% de los animales reproducidos llegan a reintroducirse, así que básicamente crían para seguir teniendo animales atractivos en el zoo. Y lo de la educación…”; su postura cambia radicalmente, “¿qué educación dan cuando explican que los elefantes viven en manadas de hasta setenta individuos y que caminan cerca de 20 km al día y lo que tu te encuentras allí son dos o tres elefantes quietos, sin diversión y que evidentemente los 20 km al día no los pueden caminar?. Barcelona no se puede permitir un espacio tan cutre, no somos dignos de una basura de esas características”.

Hay cambios que son gratis, sólo hacen falta decisiones políticas y un mínimo interés”.

“Nuestra propuesta es que el zoo entre en un proceso de reconversión. Lo primero es cambiar ya el aspecto educativo. También pedimos abolir la reproducción in situ y cerrar la importación de animales. Estas medidas se podrían hacer mañana ya que no requieren inversión.Luego tenemos tres propuestas más que supondrían alguna inversión, como mejorar la vida de los animales y con los años transformar el zoo en un centro de recuperación de fauna autóctona por un lado, y en lo que nosotros llamamos un e-zoo, un zoo virtual”, y añade: “porque ¿prefieres ver un elefante con comportamiento de elefante o uno de carne y hueso pero que no se comporta como un elefante?”.

"Dan una educación en la que dicen: Esto es lo que debe ser pero yo te muestro lo que yo hago porque soy superior", reflexiona Anselmi // Leonardo Anselmi.

“Dan una educación en la que dicen: Esto es lo que debe ser pero yo te muestro lo que yo hago porque soy superior”, reflexiona Anselmi. // L. ANSELMI

 

“Yo lo que creo, hoy por hoy, es que estamos frente a una nueva forma de ver la naturaleza, los seres humanos hemos vivido históricamente en un proceso de guerra con la naturaleza queriéndola dominar, pero ya hemos demostrado muchos años que lo podemos hacer, y por tanto ya no tiene mucho sentido continuar por este lado. Lo que tenemos que hacer ahora es ver de qué manera podemos convivir con ella, pero para concienciar a las generaciones futuras te lo tienen que permitir las actuales”.

Tras una hora de charla, risas y reflexiones, Leonardo me sorprende diciendo: “Yo salvo a muchas de las personas que trabajan en el zoo, hay una gran parte de trabajadores que hacen lo que pueden para que los animales sufran lo menos posible, pero evidentemente con la administración que tienen actualmente el zoo  es difícil, pero es algo que siempre me gusta destacar”.

Si quieres saber más…

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